Los servicios de ayuda a domicilio

En diciembre de 1993, la Comisión de las Comunidades Europeas, a solicitud del Consejo, presentó el documento “Crecimiento, competitividad y empleo. Retos y pistas para entrar en el siglo XXI”. En este documento, se abordan los problemas de competitividad y crecimiento de la economía europea, haciendo especial hincapié en el problema del desempleo.

Los cambios socioeconómicos acaecidos en los países europeos han influido en las preferencias individuales y públicas y han determinado la aparición de un conjunto de “nuevas necesidades”.

Muchas de estas necesidades, están vinculadas a la incorporación generalizada de la mujer al mundo laboral y a la nueva valoración del tiempo libre, se pueden satisfacer creando actividades económicas que provean los servicios necesarios. Este es el objetivo principal de los nuevos yacimientos de empleo, tratan de conjugarlos ofreciendo una solución conjunta.

Tanto la Administración regional como la local juegan un papel primordial en el desarrollo de estos nuevos yacimientos de empleo; teniendo la oportunidad de llevar a cabo una política de empleo específica y adecuada a las necesidades de su entorno.

En el informe Iniciativas locales de desarrollo y de empleo, elaborado también por la Comisión, se clasifican los nuevos yacimientos de empleo en 17 ámbitos que se corresponden con actividades económicas diversas:

  1. Los servicios de la vida diaria.
  2. Los servicios de mejora del marco de vida.
  3. Los servicios culturales y de ocio.
  4. Los servicios de medio ambiente.

Dentro del apartado los servicios de la vida diaria están incluidos los servicios a domicilio, el cuidado de los niños, las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, y por último, la ayuda a los jóvenes en dificultad y la inserción.

Como podemos observar, los nuevos yacimientos de empleo son actividades que deben cumplir dos requisitos: satisfacer las necesidades no cubiertas y que su desarrollo tenga un alto contenido en empleo.

El Servicio de Ayuda a Domicilio

El Servicio de Ayuda a Domicilio a las personas mayores es un programa individualizado, de carácter preventivo y rehabilitador.

En el que se conjugan una serie de servicios y técnicas de intervención profesionales, que consisten en atención personal, doméstica, de apoyo psicosocial, familiar y relaciones con el entorno, prestados en el domicilio de una persona mayor con algún tipo dependiente.

En términos generales, la ayuda domiciliaria es una prestación básica que suele estar incluida tanto en los programas de salud como en los de Servicios Sociales.

El Servicio de Ayuda a Domicilio debe cubrir las necesidades sociales de las personas mayores, mediante el establecimiento y desarrollo de unos servicios sociales suficientes a nivel comunitario, domiciliario e institucional, que propicien las posibilidades de incorporación social.

Los cuidados comunitarios son aquellos capaces de proporcionar los medios necesarios para conseguir la mayor independencia y control de su propia vida a los ancianos que residen en la comunidad.

Los cuidados informales los proporcionan aquellas personas que conviven con los ancianos, sean familiares, vecinos o amigos.

La mayoría de los ancianos españoles viven en el núcleo familiar. Tradicionalmente correspondía a la mujer el cuidado de éstos; pero en la actualidad, y debido principalmente al trabajo de la mujer fuera de casa, el cuidado de los ancianos presenta graves problemas.

El objetivo del Plan Gerontológico es fomentar la ayuda y el apoyo a las familias que cuidan a alguna persona mayor.

Los organismos responsables del logro de este objetivo son el Ministerio de Asuntos Sociales, las Comunidades Autonómicas y las Comunidades Locales, el Ministerio de Economía y Hacienda, ONG, Fundaciones y Asociaciones, en función de cada medida.

Beneficiarios

Serán beneficiarios del Servicio de Ayuda a Domicilio, aquellas personas que se encuentren en precaria situación física, psíquica o socioeconómica, que les dificulte resolver por sí mismo las necesidades vitales, de higiene y vivienda.

Tienen preferencia las personas que viven solas sin parientes que puedan atenderlas, que cobren pensiones mínimas, con edades elevadas y salud deficiente:

  1. Personas que viven solas:
    • Una cierta claridad mental.
    • Conservar un aceptable nivel de autonomía dentro del hogar.
    • La vivienda ha de tener unas mínimas condiciones de habitabilidad.
    • Consentimiento en la prestación del servicio.
    • Aceptación de los trabajadores familiares.
    • No ser una persona violenta y/o agresiva.
    • No tener una enfermedad contagiosa.
  2. Personas que viven en pareja:
    • Reunir los requisitos anteriores.
    • Que uno de los miembros se encuentre en mejor situación física y colabore en la atención del otro.
  3. Personas en situación de enfermedad terminal:
    • Reunir los requisitos anteriores.
    • Contar con un soporte familiar.
    • Soporte sanitario.
    • Acceso urgente y coordinado con red hospitalaria.

Objetivos

Los objetivos que persigue el Servicio de Ayuda a Domicilio son:

  • Incrementar la autonomía de la persona mayor, para que pueda permanecer viviendo en su casa el mayor tiempo posible.
  • Conseguir cambios en la conducta de la persona mayor, con la finalidad de mejorar su calidad de vida.
  • Facilitarle la realización de tareas y actividades que no puede realizar por sí sola.
  • Fomentar el desarrollo de hábitos de alimentación, higiene, ejercicio físico, etc.
  • Adecuar la vivienda a las necesidades de la persona, mediante reparaciones, adaptaciones o ayudas técnicas.
  • Potenciar el desarrollo de actividades en la propia casa y en el entorno comunitario, dentro de las posibilidades reales de la persona.
  • Aumentar la seguridad personal.
  • Potenciar las relaciones sociales

Servicios Básicos

  1. Domésticos
    • Comprar/comida.
    • Planchar/lavar.
    • Limpieza.
  2. Atención/cuidado personal
    • Aseo.
    • Podología.
    • Peluquería.
    • Ayuda para acostarse y levantarse.

Documentación necesaria para solicitar el Servicio de Ayuda a Domicilio

Según la Normativa del Servicio de Ayuda a Domicilio, del Ayuntamiento de Zaragoza, la documentación necesaria para solicitar el Servicio de Ayuda a Domicilio es:

  • Certificado de empadronamiento de todos los miembros de la unidad familiar.
  • Certificado de convivencia.
  • Original y copia del libro de familia, quedando compulsada la/s copia/s en el CMSS correspondiente.
  • Copia de la declaración o declaraciones del impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas del período inmediatamente anterior al de la presentación de la oportuna solicitud.
  • Certificado acreditativo de los haberes que perciban todos los miembros que componen la unidad familiar, expedido por la empresa u organismo en que preste sus servicios el beneficiario, o certificado de pensión cursado por el organismo competente, ambos expedidos al año, del IRPF y SMI.
  • Las personas que padezcan alguna minusvalía física, psíquica 0 sensorial, presentarán el certificado del INSERSO donde se reconozca la citada minusvalía.
  • La acreditación de estos documentos tendrá carácter obligatorio. La falta de alguno de ellos supondrá la exclusión de la solicitud del Servicio de Ayuda a Domicilio.

Fuente: https://web.zaragozadinamica.es/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *